Aplicaciones móviles iOS y Android

Una app que habla con el sistema que ya opera tu negocio.

Desarrollamos aplicaciones móviles conectadas a la plataforma web: los mismos datos, los mismos usuarios y la misma operación, con el teléfono como una puerta más.

Antes de decidir

La pregunta no es si quieres una app. Es si el uso la justifica.

Una aplicación móvil añade un canal de distribución, cuentas de desarrollador, revisiones de tienda y un ciclo de actualizaciones propio. Todo eso se mantiene para siempre. Cuando el uso real es ocasional y desde el computador, una plataforma web bien hecha resuelve lo mismo sin arrastrar ese costo.

La app se justifica cuando hay uso frecuente desde el teléfono, cuando se necesitan notificaciones que lleguen de verdad, cuando el usuario trabaja fuera de la oficina o cuando la experiencia táctil es parte del producto. Si es tu caso, conviene hacerla bien: conectada al sistema, no en paralelo.

Caso real

Oráculo Bach Constelaciones

Plataforma interactiva de constelaciones familiares y flores de Bach que, además de la versión web, cuenta con aplicación nativa para Android y iPhone. El trabajo se puede hacer desde el celular y queda sincronizado con la plataforma: lo que ocurre en la app está en la web y al revés.

Es el patrón que recomendamos: un solo sistema, un solo conjunto de datos, varios puntos de entrada.

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Qué implica el proyecto

Lo que hay detrás de una app conectada.

Un sistema, dos entradas

La app y la web comparten usuarios, permisos y datos. No hay dos verdades que después alguien tenga que conciliar.

API propia

La aplicación conversa con la plataforma a través de una interfaz diseñada para eso, no raspando la web.

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Sincronización

Qué pasa cuando se pierde la señal, qué se guarda en el teléfono y cómo se resuelve un conflicto al volver.

Publicación en tiendas

Cuentas de desarrollador, fichas, capturas, políticas de privacidad y el ciclo de revisión de App Store y Google Play.

Actualizaciones

Una app publicada es un compromiso continuo: versiones de sistema operativo, cambios de política y mantenimiento.

Cómo lo planteamos

Primero la plataforma. Después el teléfono.

Construir la operación en una plataforma web permite validar el proceso real con usuarios reales y a un costo menor. Cuando el uso móvil se vuelve frecuente, la app se levanta sobre ese sistema en vez de empezar de cero. Es más barato, más rápido y evita terminar con dos productos que no se hablan.

Etapa 1Plataforma web con la operación completa.
Etapa 2API para exponer lo que la app necesita.
Etapa 3Aplicación nativa conectada y sincronizada.
Etapa 4Publicación, mantenimiento y evolución.
Preguntas frecuentes

Lo que conviene aclarar antes.

¿Cuántas aplicaciones móviles ha desarrollado PixaWeb?

El caso publicado en el portafolio es Oráculo Bach Constelaciones, con aplicación nativa para Android y iPhone sincronizada con la plataforma web. Preferimos nombrar lo que se puede revisar antes que dar una cifra que nadie puede comprobar.

¿Mi negocio necesita una app?

Menos veces de las que se cree. Si el uso es ocasional y desde el escritorio, una plataforma web responsive cumple mejor y cuesta menos de mantener. La app se justifica cuando hay uso frecuente desde el teléfono, necesidad de notificaciones o de trabajar sin conexión estable.

¿La app reemplaza a la plataforma web?

No. En los proyectos que hacemos la app es otra puerta al mismo sistema: los mismos datos, los mismos usuarios, la misma operación. Lo que se hace en el teléfono aparece en la web y al revés.

¿Publican en App Store y Google Play?

Sí, y conviene saber que la publicación tiene sus propios tiempos y requisitos: cuentas de desarrollador, revisión de las tiendas, políticas de privacidad y actualizaciones. Eso se planifica como parte del proyecto, no como un trámite final.

¿Qué pasa con los datos personales en una app?

Las tiendas exigen declarar qué datos recoge la aplicación y para qué. Eso se cruza con la Ley 21.719 y conviene resolverlo durante el desarrollo, no cuando la tienda rechaza la publicación.

¿Se puede empezar por la web y agregar la app después?

Es el camino que más recomendamos. Primero se valida la operación en una plataforma web, y cuando el uso móvil lo justifica se construye la app sobre el mismo sistema en vez de rehacerlo.

Conversemos

¿Tu operación necesita estar en el teléfono?

Cuéntanos cómo se usa hoy y evaluamos si conviene una app o una plataforma web responsive.

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